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julio 12, 2010

Seibei "Tasogare" Iguchi

Tenía rato de no ver pelis de samurai y hace unos días tuve la oportunidad de ver una obra de arte cinematográfico. Samurai Crepúsculo de Yoji Yamada, Tasogare Seibei fue filmada en 2002 y cuenta la historia de Seibei Iguchi, un samuari menor lleno de deudas y en una situación complicada ya que recién enviudó y tiene que mantener dos hijas y una madre senil, se ve enfrentado también a una serie de eventos que ponen a prueba su honor. No es un filme de espadas, ni batallas al estilo Kurosawa es de hecho un drama cuyo guión es una obra perfecta en cada uno de sus actos, delineados con esmero, sin prisa y sin apurar ni el nudo ni el desenlace, con transiciones suaves y armoniosas con la hermosa fotografía que nos muestra el rural japón de fines de 1800. La escenografía está muy cuidada así como el vestuario. La edición nos brinda paso, una danza ligera que con parsimonia nos lleva a través de la vida de Iguchi quien cautiva como pocos personajes pueden hacerlo. El honor de los samurai no siempre estaba a prueba en duelos o batallas. Iguchi viene a mostrarnos esto con un personaje melancólico y a la vez entrañable. Uno de los mejores fílmes que he visto de samurai en mucho tiempo. No sólo porque me gustan, sino porque es una obra cinematográfica realizada con finura y haciendo uso de una técnica y artisticidad plástica notable. En próximos días que vea las subsecuentes películas de la llamada Trilogía Yamada, podré aquí las reseñas.
Twilight Samuari recine nachos con queso extra y una coca grande y fría.

septiembre 16, 2007

Samurai Weekend

LLegó el fin de semana y con él el Samuari Weekend. Dos Kurosawa y un Kobayashi. Comenzaré con Masaki kobayashi, cineasta japonés de la misma generación que Kurosawa y famoso por su trilogía Ningen No Joken traducidas como La Condición Humana. Quizá sean estas películas las que después contaminan el vocabulario de la gente que cuando no encuentra expresiones para definir o explicar un filme lo circunscriben a decir "es una película sobre la condición humana" que es como decir que sabe a pollo. En 1967 y co-produciendo con la compañía de Toshiro Mifune filma Joiuchi (TOHO/Mifune Productions, 1967, Japón, 128 min) traducida como Rebellion (no existe hasta donde yo sé edición región 4, la que compré es la gringa de Criterion). Es un filme que según lo que investigué es una crítica hacia el feudalismo, con lo que estoy de acuerdo; sin embargo creo que es más una película romántica, en el sentido literario, no en el sentido MegRyan-esco. Es la lucha del amor verdadero por arriba de las convenciones, del apoyo incondicional de un padre hacia su hijo, del descubrimiento de lo que es el verdadero honor más allá de los protocolos y los títulos. El guión es maravilloso, llevado a cabo con cuidado enfatizando el trato a los personajes sin descuidar el contexto, transcurre despacio como cuando degustas un buen trozo de carne jugosa que se deshace en la boca. La fotografía es una obra de arte donde vemos cuadros estáticos que conllevan el drama, así como escenas dinámicas de acción Samurai con Katana. Las actuaciones sobresalientes pero sobre todo, el "ensamble" de todos estos elementos en un filme que es poco conocido siendo que es una obra de arte digna de estar junto a las de Kurosawa y las adaptaciones de Shakespeare de Kenneth Branagh. Lo que me lleva a Kumonosu jô, traducida como Trono de Sangre (Throne of Blood , TOHO, 1957, Japón, 105 min) donde Akira Kurosawa adapta Lady Macbeth a un filme de Samurais en el cual Toshiro Mufune encarna a Taketori Washizu (Macbeth) quien como sabemos va a matar al Daimyo para obtener su trono impulsado por la ambición de su esposa. El guión aunque difiere un poco en el final está apegado a la obra de Shakespeare, es además llevado con agilidad y gracia. Las actuaciones son completamente teatrales, lo que podría hacer pensar al ojo menos entrenado que las gesticulaciones de Mifune están exageradas, sin embargo lo sobresaliente es en sí la producción. Los escenarios, trajes y ambientación son excelentes. Terminamos el Samurai Weekend con The Seven Samurai (Shichinin no samurai, TOHO, 1954, 207 min.) Considerada un veradero clásico ya que introduce un estilo nuevo de contar una historia (cinematográficamente) que se repetirá por años como por ejemplo en The 13th Warrior, Ocean's Eleven y The League of Extraordinary Gentlemen entre otras. Se le considera una precursora de las historias de héroes solitarios que causaría sensación en europa a través del Western italiano. Un "remake" de los 7 samurai es The Magnificent Seven, con Yul Bryner, James Coburn, Steve McQueen, Robert Vaughn y otros más, del cual saldrían otras dos secuelas menos afortunadas.

agosto 08, 2007

El Ocaso de un Guerrero

En esta foto, un Clan Samurái, de los últimos que existieron en Japón en el siglo XIX. Observen la vestimenta, todos con el Daisho a su izquierda en el Obi, que es el cinturón. Los dobleces y diseños del Obi representaban su estátus marital, edad o bien estatus social. La chaqueta que traen es llamada Hanten y va sobre el Kimono, debajo de este una camisola más delgada llamada Nagajuban. Cuando no usaban Hanten, traían una especie de peto (sobre el Kimono) muy usado por los Samurái llamado Kamishimo, otra pieza de ropa usada también era una camisola sin mangas con cortes agudos en los hombros para acentuarlos llamado Kataginu. Sus pantalones son algo más cercano a lo que sería una falda, se llaman Hakama y constan de 7 dobleces que simbolizan las 7 virtudes del Samurái Yuki (valor), Jin (humildad), Gi (justicia), Rei (caballerosidad), Makoto (honestidad), Chugi (lealtad), y Meiyo (prestigio). Sus zapatos son sandalias llamadas Waraji y/o Zori, hechas de cuero. Los accesorios que podían incluir constaban de sobrillas o abanicos, estos últimos llamados Sensu finamente pintados. Una variante era el abanico metalico usado como arma llamado Tessen. Cuando los franceses, norteamericanos y británicos llegaron a la isla la ropa tradicional fue sustituida por la occidental que todos (nosotros occidentales) concemos, quedando la tradicional sólo dentro del teatro. No soy del tipo de persona que hable mal de la culturización, al contrario considero que no hay nada mejor que compartir y aprender de otras sociedades. Sin embargo la pérdida de muchas de sus tradiciones, ritos y códigos de comportamiento basados en religión y creencias es un daño a su cultura. Parecerá para quien lee esto quizá absurdo que la Guerra sea considerada una cultura, pero es que lo fue en otros momentos. Incuso en el México preconquista. El Guerrero era un ente social, religioso, cultural. La guerra, una actividad llena de ritos, tradiciones, filosofía. Considero que los Samirái fueron los últimos verdaderos guerreros, en ese sentido cultural, que vio nuestra historia.

agosto 06, 2007

Ronin

Ronin significa literalmente persona que vaga. Es más un estadío dentro de lo que fue la cultura japonesa en su periodo feudal que un título. Un samurái llegaba a esta situación cuando perdía a su maestro, el Daimyo. Originalmente esto sucedía cuando el guerrero abandonaba sus tierras, es decir cuando desertaba, pero en periodos posteriores la muerte de su Daimyo era suficiente para adquirir el estado de Ronin. Cuando esto llegaba suceder (debido a las guerras entre clanes, Shogunes o las diversas guerras que Japón tuvo) el Samurái debía suicidarse en el ritual llamado oibara seppuku sin embargo cuando este no lo hacía esto no significaba que se conviertiera en un paria, ya que incluso podía seguir usando sus armas (daisho), la Katana y el Wakizashi. La población general le seguía tratando con respeto e incluso los templos Zen preferían a estos hombres en sus filas debido a su gran disciplina y habilidad de pensamiento. Un cliché de Ronin es el artesano que hace sombrillas (basado en un poema donde se mencionan los paraguas del Daimyo). A mi parecer, la figura más interesante aparece cuando el Ronin se convierte en Yōjimbō, que es un mercenario o guardaespaldas. Al servicio de quien necesitara protección, muy similar a los soldados noretamericanos de la guerra de cecesion que se convertíeron al término de la guerra en cazadores de recompensas o pistoleros a sueldo. El Ronin más célebre fue Miyamoto Musashi y sus 47 RONIN de quien hablaré en otra ocasión. En las imágenes: La primera son ilustraciones del libro de los 47 Ronin. La segunda es Toshirô Mifune en el papel de Yojimbo de Akira Kwrosawa, la tercera nada menos que una pintura de Miyamoto Musashi matando un dragón (cool).

agosto 05, 2007

Samuráis

Se tiene una idea muy romántica de los Samuráis. Lo cierto es que todo comenzó con la defensa de los territorios cuando Japón aún se manejaba bajo una administración de clanes, los primeros Samuráis eran en realidad miembros de los clanes quienes tenían más y mejores habilidades para la pelea, algunas de estas traídas de china. Conforme estos conflictos fueron solucionándose, los clanes creciendo y los terrenos ganándose Japón entró al feudalismo. El señor feudal más importante era llamado Shogun, los señores feudales medían su importancia en la cantidad de tierras, cabezas de ganado y siervos que tenían en sus tierras, estos eran llamados Daimyo. En un principio los Samurái, cuya etimología se traduce como "el que sirve", entrenaban principalmente artes marciales para combate cuerpo a cuerpo y arquería (Kyudo), desde sus orígenes eran jinetes insuperables y era todo un arte disparar flechas desde su montura. Siendo una milicia en sus orígenes no eran personas instruidas, pero al ser sirvientes directos de la noblesa (Shogunes y Daimyos) comenzaron a estudiar convirtiéndose principalmente en poetas, el libro de los Samurái el Bushido, fue escrito muchos siglos después de la aparición de la figura del Samurái como tal. Un libro de poemas, el Kokin Wakashū, hace ya referencia a esta filosofía que se convertiría en ley durante los últimos años de los Shogunados. Así mismo, la aparición de las Katanas (espada larga curva) y el Wakizashi (espada corta) llamados en conjunto Daisho es posterior al Samirái del clan. El Daisho de hecho se convierte en un símbolo de clase donde hasta los funcionarios que no estaban ya entrenados lo usaban para demostrar su estatus social. El Samirái va evolucionando de un guerrero salido del clan, a un miliciano feudal, a un guerrero al servicio de un Daimyo o Shogun. De las estrategias de guerrilla, el ataque a galope, a un guerrero lleno de símbolos experto en el uso del Daisho. Es irónico como toda esta tradición que se va llenando de rituales se va a convertir en su mayor obstáculo cuando el mundo comienza ya a globalizarse a fines de los 1700. Si bien los últimos verdaderos Samurái usaban armas de pólvora, los británicos y norteamericanos traían consigo rifles y pistolas más modernas. La muerte social del Samurái sucede cuando son modernizados como milicia en los 1800.